Los huertos escolares como entornos de aprendizaje
Descripción breve
Los huertos escolares están ampliamente implementados en las escuelas españolas como un enfoque práctico para la educación ambiental y el aprendizaje experiencial. Estas iniciativas transforman los espacios al aire libre en entornos de aprendizaje activo donde los estudiantes pueden interactuar directamente con la naturaleza mientras desarrollan habilidades científicas y matemáticas. A través de actividades como la siembra, el seguimiento del crecimiento de las plantas y la gestión de recursos como el agua y el suelo, los estudiantes aprenden conceptos clave de STEM en un contexto real. Pueden medir las tasas de crecimiento, analizar las condiciones ambientales y comprender los procesos ecológicos, vinculando el conocimiento teórico con la experiencia práctica. Dentro del marco del Aprendizaje Basado en el Medio Ambiente (ABM), los huertos escolares ofrecen un claro ejemplo de cómo el medio ambiente puede utilizarse como recurso de aprendizaje. Promueven el aprendizaje basado en la indagación, la observación y la resolución de problemas, al tiempo que fomentan la responsabilidad y el trabajo en equipo. Esta buena práctica es particularmente efectiva en contextos educativos desfavorecidos, ya que fomenta la participación, la motivación y el aprendizaje inclusivo. Permite que los estudiantes con diferentes capacidades participen activamente en el proceso de aprendizaje y apoya el desarrollo de la conciencia ambiental y los comportamientos sostenibles.
Grupo de edad objetivo
8–10 / 11–14 / 15–18
